Más circo (antecedentes aquí).

ALEMANIA

Resulta curioso comprobar cómo, en términos generales,  suele ser directamente proporcional el talento y reconocimiento de una persona con sus más extravagantes hábitos. Apenas nos sorprende escuchar que los más renombrados artistas viajan con una lista de imprescindibles exigencias (en su mayoría ridículas) como requisito indispensable para, en definitiva, trabajar.

Cuesta asegurarse hasta qué punto realmente las manía y obsesiones son tales, y no un mero producto comercial, una manera de publicitarse y de dar que hablar. No es sólo cuestión de tener talento, sino de además crear un personaje en torno a uno mismo, vestirlo de manera suficientemente peculiar, y soltar un par de barbaridades para entrar en el top ten. De lo que sea. Ya seas músico, pintor o diseñador.

Todo un experto en esta materia es uno de las más influyentes y destacadas figuras de la industria de la moda. Los caprichos y excentricidades de Karl Lagerfeld, reputado diseñador alemán que en la actualidad es director de diseño de la casa Chanel, no han dejado a nadie indiferente. Su particular look ha hecho correr ríos de tinta, debatiéndose hasta la saciedad su obsesión por la apariencia física. Tras perder 36 kilos, usa una talla 34, siempre viste en blanco y negro, con guantes de cuero, multitud de anillos, cuellos de camisa de doble altura (para tapar las arrugas, comentan las malas lenguas), utiliza con frecuencia una faja a modo de corsé y nunca sale sin unas enormes gafas de sol negras. Adicto ala Coca Cola Light, exige que las habitaciones de los hoteles en los que se hospeda estén decoradas en blanco y negro, como lo están todas sus casas.

No han sido afortunadas algunas de sus decisiones, como cuando creó una colección para H&M, negándose a hacer tallas superiores a la 38; ni tampoco sus controvertidas declaraciones, llamando “demasiado gorda” a la británica cantante Adele, o señalando que “el auténtico drama de la gente rica es que siempre la hay aún más”.  Que haya trascendido que quiere sacar a la luz los diarios escritos sobre la vida de su gata –Choupette-, la cual tiene su propio Ipad para jugar y dos personas de servicio a su entera disposición, tampoco ha ayudado a lavar la imagen del diseñador.

¿Realmente es necesario ser tan provocativo para vender?

Lo cierto es que, a pesar de todo esto, su talento es innegable. Será recordado como uno de los más importantes diseñadores de todos los tiempos, y no es para menos. Con sólo 17 años abandonó su Alemania natal y fue a París, donde tan sólo tres años después consiguió un puesto para Pierre Balmain. A partir de entonces pasó a trabajar como diseñador independiente para algunas de las más prestigiosas firmas, como Chloé, Fendi o Chanel, creando además su propia línea de moda y perfumes.

Compatibiliza todo ello con su faceta de fotógrafo, como se ha puesto recientemente de manifiesto con la inauguración de la exposición: The Little Black Jacket hanel’s Clasics revisited by Karl Lagerfeld  & Carine Roitfel”. Ambos se encargaron de reunir a 113 celebridades de muy distintos ambientes para fotografiarles con la clásica chaqueta negra de Chanel, uno de los máximos iconos de la firma, y así rendirle un pequeño homenaje, reinterpretando su versatilidad a través de las distintas personalidades de los fotografiados.


PORTUGAL

No me extiendo: dos artistas, dos escenarios muy diferentes.

1) David Fonseca:

Músico portugués que comenzó sus andanzas en el panorama musical junto al grupo Silence 4. Alentado por el gran éxito cosechado, se lanzó a actuar en solitario. Con tres discos en el mercado, se caracteriza por su dinamismo, creatividad y energía en el escenario; toca varios instrumentos e intenta innovar la puesta en escena en cada concierto.

2) Alexander Farto:

“Artista urbano”, de 23 años y conocido como Vhils, toma como instrumento paredes desgastadas para a partir de ellas crear obras de arte callejero. Parte del concepto de arte por sustracción, por destrucción, creando detallados retratos al desprender trozos de pared. Ha conseguido exponer su obra en galerías de Londres, Italia y Lisboa, dándose a conocer en el mundo entero.

Queda visto para sentencia.

Calíope.

Anuncios