Me confieso fan absoluta  de la serie estadounidense Gossip Girl.  Si bien no entraré a hacer comentarios (no al menos de momento)  sobre el contenido de la misma, sí lo haré sobre nuevos iconos de moda de parte de la sociedad del Upper East Side de Manhattan  que han surgido gracias a esta creación televisiva.

A pesar de que puedo declararme pro Blair Waldorf sobre todos y cada uno de los personajes, hay  alguien que encaja a la perfección con el rótulo de este post; no hay artimaña que valga, ni un Código o patrón que seguir, no hay más que poseer un poder innato para mezclar como nadie y una personalidad aplastante para gustarse y gustar (siempre en ese orden)

Serena Van der Woodsen, una de las protagonistas del drama adolescente encarnada por la actriz Blake Lively se lo permite todo y le concedo esa libertad, porque ella puede hacerlo.

  • Se la concedo porque sabe mezclar como nadie estampados imposibles, no aptos de ser plagiados por el resto de mortales si no se pretende crear una sensación de desconcierto

  • Le concedo esa libertad por estar fabulosa con las combinaciones de colores más osadas

  • Por llevar mejor puestos que nadie los pantalones

  • Y también las lentejuelas…

  • Le concedo libertad absoluta para seguir luciendo piernas y escote simultáneamente sin parecer vulgar

  • Le concedo libre albedrío para colocarse dos collares en el cuello y estar envidiable

  • Y para vestir con colores neutros con las bajas temperaturas sin parecer aburrida

  • Le concedo la libertad de arriesgar para los grandes eventos, porque siempre gana.  Aquí alguno de los momentos en que categóricamente, me dejó sin palabras

Unas piernas kilométricas y esa melena rubia sin duda ayudan, pero ella es Serena Van der Woodsen y no hay imitaciones equiparables. Perfecta, arriesgada y muy sexy.

Queda visto para sentencia

Érato

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