Cambio despedida por reencuentro, adiós por bienvenida.

Cambio despedida por largas conversaciones telefónicas, innumerables whatsappeos, cientos de fotos con Bribón.

Cambio despedida por encuentros dispersos por la geografía española, por saber que estaremos conectadas al escuchar una canción, por seguir decidiendo tus modelitos para cada ocasión, porque antes de decir adiós estemos planeando la siguiente aventura.

Cambio despedida por pensar en ti cada vez que Javi se quede solo cantando los goles del Madrid, cada vez que critiquemos las últimas apariciones de la Leti, cada vez que alguien lleve cuñas porque sus pies no están para tacones.

Cambio despedida por charlas insustanciales, consejos a pares, llamadas inesperadas y envíos sorpresa.

Por comentar el último capítulo de una serie como si estuviésemos en la misma habitación, por viajes relámpago, por todos los jueves (y lunes) que nos llevaremos las manos a la cabeza, diciendo: “somos un desastre, esto no puede seguir así”.

Cambio despedida por la certeza de que la distancia consolida las verdaderas amistades, por compartir alegrías y dramas, por empezar la cuenta atrás para volver a vernos.

Cambio despedida por reencuentro, adiós por bienvenida.

“Yo no sé desde dónde, hacia dónde, ni cuándo regresarás… Sé sólo que te estaré esperando.” Jose Ángel Buesa

Queda visto para sentencia.

Calíope y Érato.

Anuncios