Ponente: Calíope


ANTECENTES DE HECHO

El pasado 7 de mayo se celebró en el Metropolitan Museum  de Nueva York la que se ha convertido en una de las citas anuales más esperadas para el mundo de la moda: el MET Ball 2012.

Como propósito de tal celebración, la inauguración de la exposición “Schiaparelli Prada: Impossible conversations” (albergada hasta el próximo 19 de agosto), que explora las similitudes entre Elsa Schiaparelli y Miuccia Prada, diseñadoras italianas cuya trayectoria, si bien separada por los años, ha transcurrido de manera paralela en el arte del diseño. Aprovechando la ocasión, se anunció la apertura dela Maison Schiaparelli en París a inicios de julio con motivo del relanzamiento de su firma de Alta Costura. Si todo transcurre según lo previsto (y esperemos que así sea) podremos disfrutar de su primera colección en marzo de 2013.

Ahora bien, no  nos engañemos, la inauguración no fue más que la excusa perfecta para que numerosas celebridades acapararan los flashes y lucieran las últimas creaciones de los más reputados diseñadores.  Veámoslo.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

Primero.-  Categoría “1+1 =2”

Gran parte del encanto que tiene el MET Ball es que, en definitiva, se trata de un baile. Por ello cobra gran importancia el presentarse en la alfombra roja acompañado de una cita que dé la talla. Los elegidos: Gisele Bundchen, de Givenchy, y su marido Tom Brady, de Tom Ford. Impecables.

Ahora bien, no eran mi primera opción. Estaba completamente decidida por Jessica Biel, de Prada, y Justin Timberlake, también de Tom Ford, hasta que me fijé en bajo del vestido de ella. De no ser por él, estarían encabezando esta categoría.

Segundo.- Categoría “Ad hoc” (apropiado, que  está dispuesto especialmente para un fin)

Ni deslumbrantes, ni abominables; correctas, apropiadas… olvidables.

Emma Stone, de Lanvin; Emily Blunt, de Calvin Klein; Sarah Jessica Parker, de Valentino.

Tercero.-  Categoría “Ad efesios” (totalmente fuera del asunto)

Terrible.

Demasiados horrores como para poder elegir uno y encumbrarlo en esta categoría. De hecho, ni me atrevo a colgar las fotografías, no vaya a ser que alguien no perciba el tono, confunda el deber con lo prohibido y tienda a la imitación.

Aún así, ejemplos aquí, aquí y aquí. Y sí, un porcentaje bastante considerable de la población mundial debe estar completamente ciega, porque el “vestidito” de encaje de Marc Jacobs (Comme des Garçons Spring 2012 Menswear Collection, ojo al subrayado) está por el momento agotado. Bravo.

 

Cuarto.- Categoría “Sui generis” (de su propia especie: único, inclasificable)

Imposible encontrar un solo hombre en el planeta Tierra (heterosexual, se entiende) al que le gustara el outfit elegido por la modelo canadiense Coco Rocha. A mi me encantó. Originalidad a raudales, que sólo un cuerpo como el suyo se puede permitir sin caer en el ridículo. Más aún cuando descubres que el traje vintage de color amarilllo firmado por Givenchy perteneció a Elisabeth Taylor. A pesar de que no soy muy fan del pelo fucsia, es cierto que le da al look un toque de frescura y rejuvenecimiento que de otro modo hubiera sido difícil de conseguir. Se arriesgó y acertó.

 

Quinto.- Categoría “Corpus delicti” (cuerpo del delito)

Sobran las palabras.

 

Sexto.- Categoría “Accesorium sequitur principale” (Lo accesorio depende de lo principal)

La importancia de un buen accesorio es clave en la determinación de un look. En muchas ocasiones, el accesorio más destacado no es un bolso o unos zapatos, sino el conjunto formado por peinado, maquillaje y joyas. Ejemplo: Rosie Huntingnton-Whiteley, con preciosos pendientes de Irene Neuwirth.

FALLO

Clarísima triunfadora de la noche. Diane Kruger estaba fabulosa con ese vestido malva con acabado de plumas de Prada, firma homenajeada este año. El pelo y los accesorios no desentonaron, aunque personalmente -puestos a elegir-, me decantaría por el Jason Wu que lució el año pasado.


VOTO PARTIICULAR: Érato, lejos de estar de acuerdo, considera que la mejor vestida de la noche fue Renée Zellweger, de Emilio Pucci. La verdad es que llevaba un vestidazo. Siguiéndola de cerca, la ya mencionada Emily Blunt y Heidi Klum, de Escada.

Ustedes dirán.

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